El Afeitado Perfecto

Sé lo que estás pensando: “¿por qué  ModernoMan me habla del afeitado  cuando es lo más sencillo del mundo?”. Sí… ¡pero NO!

Son cosas muy distintas: lo que tú haces es quitarte la barba pero ModernoMan sabe que tienes que aprender a afeitarte. El arte del afeitado se perdió con la vida moderna, llena de estrés y sin tiempo. Tenemos que cuidar el órgano más grande que tiene todo hombre  (y no es lo que estáis pensando… PRESUMIDOS),  sino la piel.

¡Sí, sí la piel! Recuerda que la piel de nuestra cara será la primera que empiece a recibir esas caricias que pueden llegar a un poco de diversión y mucho más.

Así qué se convierte en una  de las partes claves que todo hombre moderno debe cuidar, querer y apreciar.

Ahora que los hombres somos más conscientes de nuestra apariencia debemos cambiar algunos hábitos a la hora de quitarnos la barba-lobo, a no ser que seas Hugh Jackman y tengas rodaje de la nueva entrega de los X-Men.

Seguro que eres de los que usan una cuchilla de afeitar común y corriente. Seguro que eres de los que piensa en ahorrar comprando el bote más barato de espuma de afeitar del súper. Lo que no te das cuenta es, y por eso te lo recuerda ModernoMan, es que para que salga la espuma del bote, los fabricantes le meten gas (si es así de sencillo) pero esto hace que, para que no nos reseque tanto la piel, las empresas incorporen lubricante en la espuma, que realmente es de muy baja calidad. Es como todo, cuantos más ingredientes, más sustancias químicas. Cuanto más químicos, más daño nos hacemos a la piel o por lo menos, se reseca más y esto  nos hace más propensos a irritaciones y cortes o simplemente un mal afeitado.

Para ejecutar el afeitado perfecto, y que nuestro público nos brinde una gran ovación, debemos echar la vista atrás en el tiempo y sin necesidad de coger el DeLorean!

Tenemos que volver al tiempo en que te encontrabas un barbero en cada esquina, cuando el hombre verdadero se cuidaba y lucía una barba digna de envidia del pirata Barba Negra.

Te estarás preguntando “Y que Hacían de diferente?”… la respuesta es fácil, ¡¡PREPARACION!!

¿¿ Y QUE HACEMOS??

Es muy sencillo, lo primero que necesitamos es tiempo y ganas. Una vez que tengamos esto lo demás es coser y cantar: nos preparamos como en un salón de barbero, cogemos una toalla de algodón y la pasamos por agua caliente y luego la envolvemos alrededor de la cara. Por favor, id acostumbrándoos al calor de las toallas poco a poco, no queremos convertirte en Freddy Kruger.

Dejemos la toalla en la cara no más de un minuto, cuando ya empecemos a sentir que nuestros poros piden oxígeno a gritos.

Cuando nos quitemos la toalla, llega el momento de enjabonar la cara. ModernoMan recomienda utilizar una crema de afeitar con la menor cantidad de químicos posible. Ahora, sólo tienes que mojar un poco la brocha de afeitar en la crema y luego untar en la cara. Vale, si no tienes brocha puedes hacerlo con las manos, pero haz caso a ModernoMan, que la sensación no es la misma.

Este proceso, que créeme tampoco te llevara tanto tiempo, evitara que tengas la piel reseca y el pelo saldrá mucho más fácil cuanto está más suave su raíz. Todos hemos visto la publicidad de Gillete y ModernoMan te asegura que nada es tan fácil como en la televisión.

ModernoMan sabe que no siempre tienes el tiempo para calentar la toalla y realizar todo el ritual, por lo que un truco fácil para ahorrar tiempo es afeitarte después de una ducha caliente… Si de esas duchas que cuando sales parece que has tenido una sesión de sauna en Marina D´or.

¡Inténtalo, pruébalo y mímate por una vez!

¡Haz caso a los consejos de ModernoMan!

2 Comments

  1. La verdad es que llevo tiempo pensando en usar la brocha, pero si me lo recomienda ModernoMan 🙂 ya no me quedan dudas; lo probaré!. El tema toalla es cierto que marca la diferencia.

Leave a Comment