¿Por qué nos dormimos tras echar un polvo?

Es muy habitual que tras echar un polvo nos entro un poco el sueño… por no decir que nos podríamos quedar totalmente desplomados, sin energía y KO, pero no se trata de algo casual. ¿Quieres saber por qué nos dormimos tras el sexo? Se han realizado múltiples estudios para determinar cuál es el motivo, cuál es la causa que lleva a los hombres a dormirse después de echar un polvete.

Se ha comprobado tras realizar una encuesta europea a más de 10.000 hombres que hasta un 80% de los hombres se quedan completamente dormidos tras tener sexo, y no sólo eso, se ha llegado a la conclusión de que un 48% de éstos se ha llegado a dormir en pleno acto sexual, aunque, si quieres repetir ModernoMan te recomienda no hacerlo! pero ¿por qué sucede esto? ¿Por qué los hombres se duermen tras el sexo?

Motivo por el cual los hombres se duermen tras el sexo

Existen diversos estudios franceses y estadounidenses que han llegado a la conclusión que los hombres tenemos un cerebro programado para poder desactivar cualquier sensación de deseo tras mantener relaciones sexuales con su pareja… por lo visto somos un poco simples…

La materia gris masculina cuenta con dos áreas diferentes: la corteza cingulada y la amígdala, áreas que se encargan de dar la orden al resto del cerebro de desactivar cualquier tipo de sensación de deseo tras haber mantenido relaciones sexuales con la pareja, básicamente en el momento que terminamos nuestro cerebro apaga las luces y cierra el chiringuito.

A todo ello hay que sumar que dos sustancias químicas del organismo como son la serotonina y la oxitocina se segregan de manera masiva, esto contribuye a que nosotros, una vez terminadas las tareas, pillemos el sueño con mucha más facilidad.

En otras palabras, no es que no queramos ofrecer la atención que se merece nuestra pareja sino que en el fondo no damos a mas y no podemos evitar quedarnos dormidos después de un buen polvo como Dios manda. Es decir, nuestro cerebro se desconecta por completo y si a esta desconexión del pensamiento consciente sumamos el estado de relajación profunda que alcanza el cuerpo tras el “esfuerzo” realizado, los resultados son… los que son.

De modo que si a veces te cae la del pulpo por quedarte sobado después de tener sexo con tu pareja ya puedes explicarle que no se trata de ninguna excusa para no hablar o darse mimos tras  una buena sesión de sexo, sino que se trata de una situación biológica totalmente normal en el hombre.

Sigue los consejos de ModernoMan

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